El principio surgió de un impulso; el arte de vivir ético y a la vez estético. ¿Irreconciliable?

En el 2010 el equipo de creadores de Isabel Sandoval estábamos en lo que se suele llamar la cresta de la ola. En apenas una década habíamos desarrollado más de seis marcas de ropa y complementos siempre desde planteamientos alternativos y en continua confrontación con los circuitos establecidos.

«Be art» plataforma de jóvenes diseñadores, Viva Bombay hippie chic exclusivo con materiales naturales, Charlotte et Valentine ropa infantil sostenible, y muchos proyectos más en el universo slow y de proximidad colaborando con ONG y proyectos de impacto social.

Entonces apareció una necesidad, volver a las raíces, recoger el testigo de nuestros mayores y pasar nuestros valores a la próxima generación. Asi nació Isabel Sandoval, en honor a nuestros abuelos y como pasión por las joyas simbólicas y atemporales. Miquel Puig comenzó su andadura en el mundo de la joyería en la Barcelona de la posguerra en los años cincuenta. En seguida su taller familiar se especializó en cadenas manuales produciendo la mejor «milanesa»artesanal de la época. Sus cuatro hijos sobrellevaron crisis varias y adaptaron su taller para la producción de alta bisutería, de gran demanda en su momento. Bipuig abasteció y formo parte de empresas emblemáticas de su época, Gilco, Bisuca, ZRC y otras muchas.

Ahora la tercera generación apuesta por el retorno a lo artesanal. En nuestros talleres, en Barcelona y el Empordà, diseñamos  joyas inspiradas en los contrastes de nuestro entorno, el bullicio de las calles barcelonesas y el silencio de la pineda mediterranea. Fieles a un concepto de vida slow y pensando siempre en las mujeres que amamos.